CONCEPTOS BÁSICOS

Cómo algunos ya sabéis, la palabra NAVEGAR tiene su origen y proviene del latín “navigare”, en donde navis deviene como nave, y agere como mover o conducir. Para saber y poder navegar hay una serie de nociones básicas que debemos tener en cuenta y, por ende, controlar. Así por ejemplo es imprescindible interpretar una carta de navegación, saber posicionarnos en un mapa, entender los modos en que se mide el tiempo, calcular rumbos o prevenir y detectar los cambios en el viento.
-¿Qué es la carta de navegación o carta naútica? Es la representación gráfica a escala de aguas navegables y porciones terrestres adjuntas. Su objetivo es indicar la profundidad del agua y las alturas del terreno, peligros en la navegación, naturaleza del fondo y otras ayudas útiles en la navegación. Debe señalar los objetos fijos y naturales existentes en tierra. Desde la carta de navegación podremos saber nuestra posición exacta y, de este modo, determinar nuestro rumbo. Dada la importancia referida es imposible que dichas cartas se mantengan actualizadas en todo momento. Reseñar, en último lugar que en España es el Instituto Hidrográfico de la Marina el encargado de la edición de las diversas cartas náuticas que los marinos llevamos a bordo a la hora de navegar.
-¿Qué es la posición? Para posicionarnos en una carta de navegación con éxito usaremos dos coordenadas: la latitud y la longitud.Para poder conocer las coordenadas de un punto debemos extraer la latitud de los laterales de la carta de navegación y la longitud de la parte superior e inferior de la misma. Hay diferentes tipos de posición como la verdadera, la estimada, la del GPS, la del radar… Podemos saber nuestra posición de diferentes formas: con el compás de marcaciones, aplicaciones de móvil, radar, etc. Recordar en este punto que la unidad para medir distancias en el mar es la milla naútica que equivale a 1852 metros. Hoy en día el problema del posicionamiento preciso de los navíos se ha solucionado gracias al GPS, basado en la localización mediante señales que se reciben de un conjunto de satélites artificiales que orbitan alrededor de la Tierra.
-¿Qué es el rumbo? Es el ángulo formado por la línea proa-popa con el meridiano del lugar o con el norte. Se expresa siempre con tres dígitos. En las cartas de navegación los rumbos se representan mediante la rosa de los vientos o rosa naútica, que divide al horizonte en 32 partes iguales. Cada una de esas partes equivale a 11 º 15’’ Hay diferentes clases de rumbo y así encontramos el verdadero (el que obtenemos de la carta naútica), el magnético, el de aguja, de la corriente…
-¿Cómo se mide la distancia? Como hemos comentado anteriormente la milla naútica equivale a la longitud de un minuto de arco de meridiano (1.852 metros). Así encontramos que 1 milla= 10 cables= 1.000 brazas= 2.000 yardas=1.852 metros y que un nudo es la unidad de velocidad que equivale a una milla por hora.
-Ayudas a la navegación. Señalamos las “marcas” (puntos en tierra de referencia) y las luces y señales marítimas como faros, farolas, boyas y balizas. Entre los citados cobran gran importancia los faros por ser un elemento de seguridad indispensable en la navegación cuyo origen está vinculado a la necesidad de orientación en la navegación. Son la conexión directa entre el mar y la tierra. Cada faro tiene su propia frecuencia de emisión de luz y sus ayudas visuales deben funcionar de día y de noche. Su alcance luminoso debe ser mayor a 10 millas naúticas y suelen construirse sobre puntos geográficos elevados. Además, algunos de ellos usan también sonidos en días de escasa visibilidad.

En el siguiente link encontrarás todo lo necesario https://nauticpassio.com/productos-nauticos/navegacion/instrumentos-para-cartas-nauticas

En el mundo Nautic Passio cumplimos tus sueños…

 

 

 

 

TU VAJILLA A BORDO

Navegar es la pasión que nos une y cuando nos aventuramos a ello,  está en nuestro deseo hacerlo disfrutando al máximo de cada uno de los instantes que la vida en el mar nos regala. El barco es nuestra casa y debemos tenerlo acondicionado de manera que nos proporcione seguridad, tranquilidad y confort. De nosotros depende…

Imaginemos un aperitivo placentero en alta mar, una sopita revitalizante si el viento y el frío hacen de las suyas o una cena romántica al atardecer… Idílico, verdad? Hagámoslo realidad. El mar y nuestra embarcación nos pondrán el mejor de los escenarios y nosotros nos ocuparemos de preparar la mesa prestando muchísima importancia a nuestra vajilla, como elemento decorativo supremo de la misma. En un tándem perfecto, buscaremos la elegancia y el estilo sin olvidarnos de su resistencia y durabilidad. En el mercado encontraremos un abanico diverso de materiales (cerámica, madera, plástico, metal, melamina…), diseños, colores y formas. Escogeremos la que mejor se adecúe a nuestra forma de ser; aquella que transmita nuestra esencia y nos haga sentir verdaderamente en casa.

En cuanto a tendencias se refiere, debemos apuntar que en los últimos años han ganado muchísimo terreno, convirtiéndose en opción mayoritaria, las vajillas hechas de melamina (plástico muy duro). La razón es obvia. Dicho material nos aporta el aspecto de la porcelana o la cerámica y nos ofrece plenas garantías en cuanto su resistencia y su durabilidad porque sus piezas son prácticamente irrompibles y aguantan a la perfección los pequeños e inevitables golpes en nuestra navegación. Si a ello sumamos que son ligeras, ocupan poco espacio y que son fáciles de limpiar (aptas también para el lavavajillas), estaremos en condiciones de afirmar que son ideales para ser usadas y disfrutadas a bordo.

En nuestro catálogo encontrarás la opción que mejor se te adapta. Si tienes dudas al respecto ponte en contacto con nosotros y encantados te asesoraremos. Viste tu mesa con Nautic Passio y se bienvenido a nuestro mundo de sensaciones.

 

 

 

 

¿Cuánto vale un chaleco salvavidas?

RESPUESTA: VALE UNA VIDA.

Los chalecos salvavidas son elementos de seguridad obligatorios a bordo a la hora de navegar y los mismos deben encontrarse en óptimas condiciones. El mar, como sabemos, es apasionante pero altamente impredecible y cambiante y tenemos que estar preparados.

Recordemos en este punto que la función de los chalecos es ayudar a la flotación para que la cabeza no quede boca abajo, las vías respiratorias queden fuera del agua, se facilite la identificación y se pueda proceder al rescate. Se trata de flotar para gastar poca energía y conservar el calor corporal el mayor tiempo posible. Para saber cuántos chalecos debemos llevar nos tenemos que remitir a la legislación y tener claros una serie de conceptos. En primer lugar, debemos conocer las distintas zonas de navegación para embarcaciones de recreo según la Orden FOM/1144/2003, de 28 de abril

Zonas de navegación Distancia hasta la costa
Navegación oceánica Zona 1 Ilimitada
Navegación en alta mar Zona 2 Hasta 60 millas
Zona 3 Hasta 25 millas
Navegación en aguas costeras Zona 4 Hasta 12 millas
Zona 5 Hasta 5 millas
Zona 6 Hasta 2 millas
Navegación en aguas protegidas Zona 7 Aguas protegidas

 

Los chalecos salvavidas miden su índice de flotabilidad en Newtons (N) y este dato es vital a la hora de adquirir nuestros chalecos salvavidas. Se pueden encontrar de cuatro tipos; de 50 N, de 100 N, de 150 N y de 275 N. En su elección es importantísimo respetar lo indicado por la ley en cuanto a las distintas zonas de navegación. Veámoslo con más detenimiento:

Chalecos de 50 N:  son chalecos de ayuda a la flotabilidad indicados para actividades cerca de la orilla tipo vela, kayak, piraguas, motos de agua, etc. Tienen una flotabilidad de tan solo 5 Kg y deben ajustarse al cuerpo perfectamente y hay diferentes tallas en función del peso de la persona.

Chalecos de 100 N: son los indicados para embarcaciones de vela y motor que realicen salidas a menos de 5 millas de la costa (zonas 5, 6 y 7). Pueden mantener a flote a una persona que apenas sepa nadar y su flotabilidad es de 10 Kg.

Chalecos de 150 N: Sin duda son los más usados en la náutica de recreo y son los que necesitan los barcos que naveguen en las zonas 2, 3 y 4, es decir, hasta 60 millas de la costa. Permiten mantener boca arriba a una persona que se halle inconsciente o que no sepa nadar.

Chalecos de 275 N: Son el tipo de chaleco homologado para navegar en la zona de navegación 1, es decir, para navegación oceánica o de altura. El gran volumen que alcanza al ser inflado dificulta el movimiento. Es el indicado para alta mar y para trabajadores de plataformas petrolíferas.

¿Cuántos chalecos debemos llevar a bordo? ¿Se tienen que revisar periódicamente? Nuevamente nos vamos a la legislación referida y nos encontramos con que:

-Las embarcaciones que naveguen en la Zona 1 llevarán como mínimo un chaleco salvavidas por persona autorizada, más un 10% del total.

-Las embarcaciones que naveguen en las Zonas 2 a 7 llevarán como mínimo un chaleco salvavidas por persona autorizada.

-Se proveerán chalecos salvavidas para el 100% de niños a bordo.

-Los chalecos salvavidas inflables serán revisados anualmente en una Estación de servicio autorizada.

¿De qué tipo pueden ser?

  1. a) SOLAS, homologado por la Dirección General de la Marina Mercante.
  2. b) SOLAS, homologado por un organismo notificado con la marca de rueda de timón de acuerdo con el Real Decreto 809/1999, de 14 de mayo.
  3. c) «CE», homologado por un organismo notificado de acuerdo con el Real Decreto 1407/1992, de 20 de noviembre, por el que se regulan las condiciones para la comercialización y libre circulación intracomunitaria de los equipos de protección individual.

Si tienes alguna duda al respecto, no dudes en ponerte en contacto con nosotros vía mail, por teléfono o por redes sociales. Gustosos te atenderemos y te aconsejaremos.  En Nautic Passio navegamos por y para ti.

PEQUEÑOS CONSEJOS PARA LA MEJOR NAVEGACIÓN

Desde nauticpassio.com os queremos dar una serie de consejos en cuanto al mantenimiento de vuestros barcos. Como la mayoría sabéis, son los meses de noviembre a marzo los indicados para realizar dicha tarea porque la gran parte de las embarcaciones apenas navegan. Es de vital importancia realizar tal mantenimiento de forma regular para asegurarnos el disfrute y la calidad en la navegación cuando la llegada de la primavera nos permita volver a disfrutar del sol y del mar.
Realizar la varada anual (sacar la embarcación del agua), seguir las indicaciones del fabricante, cambiar el aceite y realizar las comprobaciones necesarias en cuanto al motor, a la correa de distribución, bombas de achique, anticongelante… Revisar las frisas de las escotillas, portillos, ancla, candeleros… Jamás podemos olvidar comprobar el estado de la hélice (que no siempre recibe la atención que merece). Recordar en este punto que durante los largos meses de invierno los temporales castigan sin piedad el litoral, con el consiguiente desgaste de los amarres y los indeseados choques y arañazos entre embarcaciones. Como más vale prevenir que curar, proteger los cascos de nuestros barcos con defensas y boyas de calidad nos evitará males mayores en este aspecto. Si hablamos de veleros es vital revisar el estado de las velar (detectar posibles cortes o desgarrones) y evaluar el estado de la jarcia y cambiar drizas, escotas, cabos de amarre y otros elementos que lo necesiten. Importante lugar ocupan los elementos de seguridad y de higiene y, por lo tanto es vital, comprobar el estado de los chalecos salvavidas (detectar rozaduras o daños) y kit de seguridad, así como del contenido de nuestro botiquín (obligatorio)
Como veis, se trata de pequeños consejos que se traducen en grandes recomendaciones que nos van a permitir disfrutar de nuestra gran pasión de manera segura, tranquila y placentera.
Seguimos navegando…

ENSALADILLA NAUTIC PASSIO

El mar nos da productos riquísimos y como muestra os dejamos la receta de nuestra ensaladilla. Un plato muy fácil de preparar finísimo al paladar. Esperemos que os guste.

INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS
– Una cola de merluza en dos trozos (750 gr)
– Medio kilo de langostino cocido
– 12 bocas de mar
– 3 huevos
– 3 aguacates
– Mayonesa 200 ml
– Dos naranjas
– Huevos de trucha
– Caviar
– Sal de flores
– Pipas peladas garrapiñadas
– Sal
– Laurel
– Aceite de oliva

MODO DE PREPARACIÓN
1. Ponemos a cocer agua con sal, un chorrito de aceite y una hoja de laurel. Cuando el agua rompa a hervir introduciremos la merluza en la olla. Tras ocho minutos hirviendo retiraremos la merluza y la dejaremos enfriar para proceder después a quitarle la piel, la espina, las raspas y desmenuzarla.
2. Pelamos los langostinos, los troceamos y los vamos poniendo en un bol donde también pondremos las bocas y los aguacates troceados.
3. Coceremos los huevos (pudiendo usar el agua caliente de la merluza). Cuando estén cocidos y se hayan enfriado los picaremos y los echaremos en el bol. También echaremos la merluza desmenuzada (una vez fría). Por último añadiremos la mayonesa, echaremos un poquito de sal y mezclaremos todos los ingredientes. Nuestra ensaladilla ya estará lista. La meteremos en la nevera para que se mezclen los sabores y coja consistencia durante al menos 5 o 6 horas de la hora prevista para su consummo
4. Para emplatarla y presentarla en la mesa la decoraremos con rodajas de naranja, huevos de trucha, caviar, pipas garrapiñadas y sal de flores