¿Qué defensas náuticas necesito según mi barco?

Para responder con exactitud a esa pregunta, hay que prestar atención a la eslora de nuestra embarcación. Será esa dimensión, calculada de proa a popa, la que indicará qué defensas náuticas necesito según mi barco. Vamos, antes de nada, a refrescar ciertos conceptos.

¿Qué son las defensas náuticas?

Las defensas náuticas son unos elementos o artilugios que, de varias formas y modelos, funcionan como barrera protectora. Lo que hacen exactamente es defender el casco de nuestra embarcación de choques y colisiones. No solamente con respecto a otros barcos, sino también de elementos fijos del pantalán.

La mayoría de los barcos, por razones de climatología, pasan todo el otoño y el invierno amarrados en puerto. Durante esos largos meses, las embarcaciones se hallan flotando en el agua pegadas a otros barcos.

El movimiento de los barcos atracados es inevitable por las corrientes internas que también se generan en los puertos. En invierno, por lo general, el movimiento de las aguas se produce de norte a sur. Y a ello debemos añadir que habrá una capa superficial directamente influenciada por el viento.

El “danzar” continuo de los barcos es inevitable por las mencionadas corrientes y por el movimiento que generan los barcos al atracar y desatracar del muelle. Si no protegemos nuestras embarcaciones convenientemente nuestro bolsillo se resentirá pagando reparaciones.

Para ello se idean y diseñan precisamente las defensas náuticas. Evitar choques, arañazos y golpes en el casco de tu embarcación depende en gran medida de ti mismo.

¿Qué tipo de defensas náuticas existen?

De diferentes formas, tamaños, diseños y modelos, las más comercializadas son las defensas náuticas cilíndricas fabricadas en PVC. Este tipo incorpora en su interior una cámara de aire capaz de expandirse y contraerse al producirse el choque, absorbiendo gran cantidad de energía. Ese es su mecanismo de funcionamiento.

Las defensas más usadas son las de tamaño cilíndrico

Como hemos dicho al principio, para elegir las defensas náuticas adecuadas tendremos en cuenta la dimensión de nuestra embarcación de proa a popa. Así, usaremos defensas de varios tamaños en función de la eslora.

¿Qué defensas necesito según mi barco (o eslora)?

Para saber las dimensiones de las defensas náuticas que debemos elegir existe una fórmula bastante generalizada. Dependiendo de la forma de la defensa naútica contaremos:

  • 5 centímetros por cada metro de eslora en defensas con forma de esfera.
  • 2 centímetros por cada metro de eslora si optamos por defensas náuticas cilíndricas.

Por poner un sencillo ejemplo, en un barco con una eslora de 10 metros, si optamos por defensas náuticas con forma de cilindro, las escogeremos con un diámetro de unos 20 centímetros aproximadamente.

Si realizas el cálculo y no tienes muy claro qué defensas náuticas entre dos medidas de diámetro, lo mejor es optar por el tamaño más grande.

¿Qué número de defensas náuticas necesitaremos?

Para optimizar su eficacia, para determinar el número de defensas náuticas que usaremos, tendremos en cuenta una serie de pautas:

  • Como muy poco, protegeremos nuestra embarcación con una defensa náutica cada dos metros y medio de eslora. Cuánto menos distancia haya entre ellas, más protegidos estaremos.
  • Independientemente de la longitud que tengamos de proa a popa, nunca cogeremos menos de tres defensas náuticas por cada banda. Importante es también que una de las defensas debe ser de tamaño superior al resto.

¿El tamaño de las defensas náuticas que necesito según mi barco es importante?

Aunque pueda sonar a chiste o comentario jocoso, el tamaño es importante. ¿Hasta qué punto? Daremos a este extremo la relevancia que requiere sin pecar de exagerados.

El tamaño importa y, además, mucho

Se trata de usar el sentido común y aplicar criterios de proporcionalidad. Si nos pasamos de tamaño su almacenaje nos puede dar algún que otro quebradero de cabeza innecesario.

Es cierto que algunas embarcaciones disponen de una especie de parrillas donde aposentar las defensas náuticas cuando se están usando, pero la gran mayoría carecen del mismo.

En caso de duda al respecto, lo ideal es contactar con tu experto náutico. Para alguien especializado en el sector, es un asunto fácil de resolver.

¿Cómo colocaremos las defensas náuticas en nuestra embarcación?

Todo depende de la maniobra que vayamos a realizar. Así distinguiremos al respecto entre dos acciones típicas:

  • Atraque de costado (tanto de proa como de popa). En este caso colocaremos las defensas náuticas por encima de la línea de flotación (sin tocar el agua).
  • Abarloamiento de una embarcación a otra. Se trata de amarrar un barco a otro que está fondeando o atracado en puerto. La manera de proceder en cuanto a defensas náuticas reviste gran importancia para no dañar los cascos. Siempre las pondremos en el punto más ancho de la manga.

Si la maniobra es muy complicada, lo ideal es unir varias utilizando cabos y formar una defensa náutica de gran dimensión.

Conservación y uso de las defensas náuticas según tipo de barco

Además de lo expuesto en cuanto al número, tamaño y colocación de las defensas náuticas, seguir ciertas pautas optimizará su eficacia y rendimiento. Veamos las más importantes:

  • Las defensas náuticas deben ser objeto de renovación periódica porque no son eternas. Conforme van recibiendo golpes van estropeándose y perdiendo eficacia.
  • Les daremos una fregada de vez en cuando aprovechando el baldeo general. Usaremos agua, jabón y una esponja y así evitaremos que aparezcan en su superficie las temidas y perennes manchas marrones. Conocidas como “miel” de las defensas náuticas, en principio conforman una capa viscosa de grasa que al secarse forma una costra muy difícil de eliminar y capaz de manchar el casco de la embarcación.
  • Las amarraremos sobre el guardamancebo o en las bases de los candeleros.
  • Si vestimos las defensas náuticas con fundas lavables que se ajusten a su tamaño y morfología, alargaremos su vida útil y optimizaremos su función protectora.
  • Siempre seguiremos las instrucciones e indicaciones dadas por el fabricante. En las hinchables, habrá que comprobar el nivel de presión al menos una vez al año con un manómetro.

Sigue estas pautas de mantenimiento y optimiza la eficacia y eficiencia de tus defensas náuticas.

En conclusión, ¿qué defensas náuticas necesito según mi barco?

Ahora ya disponemos de toda la información para respondernos a la pregunta de origen y poder escoger las mejores defensas náuticas según sea nuestra embarcación.

No obstante, como el asunto no es baladí, quedamos a tu entera disposición para asesorarte sobre cualquier extremo que te genere dudas. Sólo recordarte que nuestra experiencia en el sector sobrepasa los 25 años y que estamos encantados de ser tu empresa de referencia.

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A partir de ahora podrás disfrutar de las mejores defensas náuticas para tu barco a un precio fabuloso.

¡Felices vientos!

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